miércoles, 7 de enero de 2026
martes, 30 de septiembre de 2025
viernes, 11 de julio de 2025
Absorto en las palmas de las manos, líneas que se cruzan, titubean, serpentean, cañones y espirales, misterio de las manos, resolución inalcanzable, absorto en las palmas de las manos, caminos de nada desde nada hacia nada, ahuecar las manos, ahuecar las manos, esperar la lluvia proyectada desde el suelo contra el cielo de verano, hueco arriba, hueco abajo, apagar la sed.
Ajeno el cielo al silencio ajeno al ruido ajeno al devenir ajeno a sí mismo ajeno.
Existir en la ilusión de un determinismo indescifrable, cárcel de extrarradio, aculturación, desposesión, despersonalización, expansión territorial del no lugar, colapso temporal, colapso emocional, perfección de hastío y sueño, cadáveres sinfónicos, libre albedrío como ilusión del caos, como ilusión de la deriva, como un quizá todavía donde todo ya no, donde todo ya es, donde todo ya fue, donde todo estupidez esférica en el vientre del arcángel fusilado, donde la nada química, donde la disolución, donde la no historia, donde la imposibilidad de historia, donde no verdad, donde nada verdad, porque nada nunca siempre.
lunes, 17 de marzo de 2025
Sumergirse en la vida de persona. En los oscuros mecanismos como de juguete abierto en dos, lleno de fuego, de barro ardiente, de cáscaras y muelles y lágrimas y velcro. Sumergirse y esperar el ahogamiento. Contar baldosas. Contar esquinas. Contar lamentos. Redactar esquelas de memoria para cuándo. Esa es la vaina, todo es para cuándo. El goce para cuando, la salud para cuando, el camino para cuando, la carne para cuando, la piel, el latido, el corazón, el entrecejo para cuando. Sumergirse. Sumergirse y esperar el ahogamiento y atravesar el ahogamiento y salir del otro lado y no cambiar. Sumergido en esta vida de persona, como siempre, donde lo malo es el olor.
Pánico fotovoltaico, cafeína, microplásticos, emociones disruptivas, ansiedad de anticipación, pánico al teléfono, a las voces del teléfono, a la oscuridad en el teléfono, a los entes del teléfono. Hechizos, amuletos, código máquina, amputación del aura, amputación del cielo, amputación de los fantasmas al teléfono. Ojos azules a través de cinco espejos. Profundidad de campo. Espiral de simplicidad autodestructiva.
viernes, 14 de febrero de 2025
martes, 19 de noviembre de 2024
jueves, 3 de octubre de 2024
jueves, 5 de septiembre de 2024
miércoles, 3 de julio de 2024
La Parca y su bigote de gato, el final dobla la esquina que no ves porque mensajes y pantallas y citas con el veterinario, porque vuelas alto y vuelas bajo y vuelas demasiado y sin embargo ángel bigote de gato, muerte, firmamentos, luces en el corazón de la angustia y deseos que terminan, que regresan, que te dejan al principio cada vez.
Y avanzar hacia la esquina y un fugaz abrigo rojo y ecos de Kalashnikov.
lunes, 10 de junio de 2024
Lo nuestro es vivir entre la obligación de no dejar a nadie atrás y la certeza de que el precio será alto. De que tu suerte, en este mundo de asesinos, fue robada. De que tus hermosas teorías, tu estrategia a largo plazo, tu relato, no valen para nada si no huelen, si no duelen, si no se manchan. De que la única forma de oponerse a las noticias falsas, son los hechos ciertos. De que te toca perder, da igual como te pongas. Nuestro único futuro es renunciar al futuro. El único enfoque global está en la piel de al lado. Esto va (como siempre ha sido) de carne contra números. De gritos contra números. De dolores contra números. De no dejarse la salud en juegos de carta marcados. De tejer belleza frágil. De la que hiere. De la que te puede costar la suerte. De la que puedan aprender tus hijos.
Vengo del siglo que acabó con una decepción y dos mentiras. Vivo en una fantasía democrática, en una casa embrujada donde nadie ve a los muertos. Un jardín vallado donde la música oculta los disparos, fértil y abonado, como una fosa común. Una rave donde los focos surgen de la torreta de las ametralladoras. Un club de lectura, una asociación de juegos de mesa, una tacita de café, un mercado de beneficencia. Una charca de pirañas de colores. Una galería de héroes disecados. La promesa de un asalto. No tengo esperanza ni futuro. No tengo cielo que asaltar. No tengo dios ni credo. No tengo apenas belleza para dar. No tengo más que ojos, y el compromiso de mirar. No traigo lecciones ni teorías. Ojalá el eco de todos los gritos que hemos sido. Ojalá solo uno más, repitiendo los susurros de las sombras del jardín.
jueves, 16 de mayo de 2024
Todo lo que ya existe. El no-todavía. El aquí-pero-no-ahora. Atusamos el pelo de los gatos y avanzamos hacia la alopecia inevitable. ¿Para qué actuar hacia lo inevitable? ¿Para qué ser actuados? Gimen los goznes de la carreta del trapero, hasta arriba de ideas, carbón, otoño y caracoles. Eternalismo marxista. Sonrisa en la cola del vagón. Un canto a la quietud. Al aquí pero no ahora. A que el tiempo te atraviese, feroz, como el destino.